Nueve inmigrantes beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) y cinco ciudadanos estadounidenses con padres protegidos por este amparo migratorio, demandaron al gobierno de Donald Trump en una corte de San Francisco, California, por poner fin al programa.

Con esta interpretación gubernamental de la ley federal del TPS se está perjudicando a miles de ciudadanos estadounidenses que se verán obligados a elegir entre su país, en este caso El Salvador, y sus padres, pues tendrán que abandonar Estados Unidos al vencerse el amparo.

“He vivido aquí casi el doble de tiempo que viví en El Salvador. Mi hogar y mi familia están aquí”, dijo por su parte Orlando Zepeda, padre de dos hijos estadounidenses. “La decisión de terminar TPS para El Salvador y otros países fue devastadora”, agregó el demandante.

Los salvadoreños son el grupo más afectado por la cancelación del TPS. A nivel nacional, más de 200,000 personas están amparadas con este beneficio desde 2001. Un análisis del Centro de Estudios Migratorios (CIS) encontró que 49,100 de estos inmigrantes de El Salvador viven en California.

Massachusetts tiene más de 6,000 salvadoreños protegidos por el TPS. La querella argumentó que la decisión de la administración Trump es claramente un acto de discriminación racial.

 Con información de Mundo Hispanico.