El serbio Novak Djokovic está ya en octavos de final de Roland Garros, pero el campeón de 2016 lo pasó muy mal para doblegar al castellonense Roberto Bautista por 6-4, 6-7 (6), 7-6 (4), 6-2.

Djokovic sufrió un ataque de rabia en pleno segundo set, en su recta final. Tras fallar una derecha, enloqueció y no dejó de golpear la raqueta contra el suelo de la Pista Suzanne Lenglen hasta que la destrozó.

Bautista considera que “es una pérdida de control muy grande. Creo que ningún tenista debe hacer eso en pista. Debemos ser un ejemplo para todos los niños que juegan al tenis. Es verdad que a veces sin querer pierdes el control. En este caso a Novak se le ha ido la piña un poco”.