Marc Márquez: “Soy catalán y español y no pasa nada”

Nunca esquiva una pregunta, se prepara las entrevistas y es tan profesional que le dejan sólo por que saben que no mete la pata ni en pista ni fuera. El flamante MARCA Leyenda charla con este diario largo y tendido junto al incomparable marco del Circuito del Jarama en su 50 Aniversario.

Leyenda. Suena muy fuerte, ¿no?
Por eso dudé. Cuando me lo propusisteis dije al principio: ‘No sé yo’. Después, me explicasteis el concepto y esto y al final es un honor. Sobre todo, respeto. Sí, bueno, galardón de leyenda, pero que no se frene aquí, que siga creciendo.
En 2014, tras adelantar a Rossi en el Sacacorchos, Valentino dijo: ‘Marc lo tiene todo para ganar más que yo, más que nadie, para ser el mejor de la historia’. No le pregunto si lo llegará a ser. Sólo si cree que lo tiene todo para serlo.
Estas palabras son de esas que escuchas, pero te entran por un lado y te salen por el otro. No porque no las quieras escuchar, sino porque no quiero cambiar nada. Estoy trabajando, disfrutando, intentando ser el mejor cada año y cada carrera. Entreno para intentar mejorar, ganar otro título. Cuando tenía cinco quería el sexto. Y ahora, quiero el séptimo. Los humanos somos así. Cuando tienes esto, quieres un poquito más. Y, luego, más. Tengo la suerte de que tengo 24, pero espero que me queden muchos por delante. No me quiero marcar adónde puedo llegar. Nunca me he marcado un nombre, un número. El año que viene volveremos a luchar. Y volveremos a tener la presión.
(Marc, entre Jaime Martín y Miguel Sanz, cámara Joseba Arroyo, fotos Rafa Casal y Ángel Rivero)
¿Fue la clave la carrera de Australia por los puntos que le metió a Dovizioso?
Una de las claves fue Australia. Tanto él como yo estábamos esperando el pinchazo de uno de los dos. Esperando, pero arriesgando al límite. En la segunda parte, nos repartimos las victorias. O ganaba yo o ganaba él. Yo pinché una vez, en Silverstone (rotura motor). Perdí muchos puntos. Me dio mucha rabia, pero lo acepté. Él pinchó más en Australia. Eso me permitió ir más a asegurar en Malasia. En Valencia tenía que ir a asegurar, pero salió el ramalazo.
Los pilotos soñáis con carreras o, incluso, caídas. ¿Ha soñado ya con la ‘salvada’ de Cheste?
No. Podría decir que sí y quedaría bien. No he soñado, pero sí que la he recordado muchas veces. La tengo como si hubiese pasado ayer: exactamente dónde freno, el por qué freno, cómo entro, lo tengo todo marcado. Hay campeonatos que los he ganado y la gente dice: ‘Sí, ganó’. Y ya está. Pero Mundiales que se ganan y pasa algo… la gente se acuerda más del de 2010, por Estoril que no el de 2012, de Moto2. Parece como si no lo tengo. Se acuerdan de gestos y será recordado por la ‘salvada’ esta.
¿Por qué estaba tan seguro de que Rossi no iba a intervenir en la lucha por el título, que no iba a buscar una venganza?
Más que seguro de eso estaba seguro de mí mismo. Cuando tú eres el más rápido en pista no dependes de nadie. Otra cosa es cuando flojeas, te entran dudas. Entonces, intentas poner presión a otro. En Australia nos pegamos de palos hasta el carné de identidad y ¿quién se quejó? Nadie. Y de ese grupo el único que se jugaba el Mundial era yo. Acabé con el colín partido, pero las carreras son así. Y si me hubiesen tirado, pues, sí, lo habría lamentado, pero se vio un gran espectáculo.
Nos ha llegado que para 2018 le preocupa mucho Jorge Lorenzo, el que más. ¿Es así?
Es una de las cosas que he aprendido este año: no subestimar a nadie. No porque el año pasado haya ido peor, este año también tiene que ir mal. Me lo ha enseñado esto Dovi. No le tenía en mis quinielas, no le veía como un rival fuerte para el Mundial. Y ha acabado siendo uno de los rivales más fuertes que he tenido durante un año. El año que viene, Dovi estará ahí. Lorenzo ha acabado la temporada bien. En Valencia estaba a nada de la victoria. En Malasia podía haber ganado. Hay muchas carreras que ha hecho grandes resultados. Creo que estará allí.
Una de 2015. ¿En qué momento asume que va a tener el resto de su vida que estar en contra de Rossi, con lo que ello supone por sus fans?
Lo que pasa es que quizá no lo he asumido. Y por qué, no lo sé. Quizá porque tengo la conciencia tranquila. Él se pone en mi contra el jueves de Malasia, después de que yo hubiese ganado una carrera, ayudándole, porque si le quitaba cinco puntos a Lorenzo… A partir de ahí, pasa lo que pasa, se crea una cosa, se da un bombo, que sin haber pasado nada, la mierda ya estaba puesta allí. Esto son cosas que pasan. Yo sé lo que hice, lo que he hecho. Y sé lo que puedo hacer. Por eso yo estaba tan tranquilo este 2017.
La renovación. ¿Cuándo llegará la foto con Nomura? ¿Tardará tanto como Messi?
Las motos no son como el fútbol. Tienes que ver cómo va la moto, las mejoras. Honda tendrá la primera palabra, es una cosa que no puedo negar. Ellos me dieron la oportunidad de subir a MotoGP, a un equipo de fábrica. Me siento valorado. Pero escuchar es gratis. Se tiene que escuchar a los otros, se tiene que valorar qué decisión es la mejor para ti. Con 24 años tengo muy claro que no me mueve el dinero. Quiero disfrutar el momento, la felicidad. Si me moviese el dinero estaría tributando fuera o viviendo fuera. La felicidad no se compra, no tiene precio. Por eso estoy aquí y voy a ir donde vea que deportivamente es lo mejor para mí. La cláusula número uno era que estuviera todo mi equipo. Empujé. Pero ellos saben que tienen que ser los primeros profesionales, que si hay un fallo, vale. Yo exijo, pero que ellos serán exigidos, también.
¿Lo único que le queda es ganar con otra marca?
Ahora mismo no es que me tenga que mover por una motivación. O por un estímulo. Es una cosa que te puede pedir el cuerpo cuando le falte un estímulo. Siempre pica el gusanillo de probar otra moto, ganar con otra moto. Pero mi sueño, de pequeño, era estar en MotoGP en el mejor equipo y tengo la suerte de estar en la fábrica más grande de motos, los que tienen más potencial. En motos, en coches van a llegar, ya verás. Luego, son seres humanos y cometen errores. Si me lo preguntan hoy, que acabo de ganar con Honda, pues yo quiero seguir con Honda. Si veo que en un futuro, un proyecto es mejor deportivamente, voy de cabeza.