La Juventus y el Torino disfrutaron de un igualado derbi della Mole que, con muy pocas ocasiones, decidió el tanto de Alex Sandro (0-1). Un partido con blancos y negros, puesto que regresó Dybala tras más de un mes de lesión pero se marchó con problemas Higuaín. Mazzarri, además, cosechó su primera derrota desde que llegó al banquillo de los ‘granata’ el pasado 4 de enero.

El derbi de Turín se vivió con la misma intensidad en el campo que en la grada. Con ambos equipos conscientes de que en juego había más que tres puntos, las reservas en defensa fueron realmente protagonistas. No empezó bien el duelo. Higuaín se lesionó tras chocar con Sirigu en el minuto 3 y, tras intentar continuar, se vio obligado a abandonar el terreno de juego en el 15’. Antes, Obi desaprovechó una buena contra con Belotti, mientras que por parte de la Juve lo probaron De Sciglio y Asamoah.

Con ambos equipos concentrados en no encajar, las ocasiones a penas se sucedían. El disparo escorado de Belotti no encontraba puerta y, a pesar de que Pjanic sí, entre ella estaría atento Sirigu para hacerse con ella. Algo que no pudo hacer poco después. Bernardeschi desbordó por la derecha y encontró en el segundo palo a Alex Sandro, libre de marca, que no perdonó (35’).

Tras la reanudación, el Torino quiso tener más iniciativa pero se perdía entre el entramado defensivo de Allegri que, a falta de media hora, puso sobre el terreno de juego a Dybala, que no jugaba desde principios de año. El argentino, con ganas por demostrar, tuvo tres oportunidades pero dos se fueron fuera y la tercera, con un tiro tímido, a las manos de Sirigu.

Niaing, que entró en lugar de Baselli, puso en más apuros a De Sciglio, intentando romper la defensa con jugadas individuales. Aun así, solo Iago Falque puso a prueba a Szczesny por parte del Torino,

inofensivo ante la muralla juventina, que volvió a llevarse otro derbi della Mole gracias a un solitario tanto de Alex Sandro.