Durante años y con la tolerancia de las autoridades municipales, tres familias del municipio de Tijuana ampliaron sus viviendas hasta pegarlas a la valla que divide a México de Estados Unidos, invadiendo un terreno que no les pertenecía.

Ahora, estos vecinos de la exclusiva área residencial Terrazas de Mendoza están en una cuenta atrás pues en los próximos días deberán demoler esas obras o de lo contrario lo harán las autoridades como parte de los trabajos para sustituir la valla.

Vista del muro fronterizo que divide Tijuana (México) con San Diego (EE.UU)

El Ayuntamiento local tiene la responsabilidad de hacer cumplir un decreto presidencial que establece el derecho de paso en el área adyacente al cerco fronterizo, que en esta zona fue construido con desechos de materiales utilizados por Estados Unidos durante la Guerra del Golfo a principio de los años noventa.

El Gobierno municipal ya notificó a los vecinos hace aproximadamente un mes sobre la obligación de desalojar la zona invadida, afirmó a Efe el director del Departamento de Estudios Culturales del Colegio de la Frontera Norte (Colef), Guillermo Alonso Meneses.

Familias mexicanas podrían perder sus viviendas por el muro fronterizo

El investigador conoce el tema de cerca y dijo que eventualmente los propietarios podrían incluso intentar ampararse contra el Gobierno local.

Las familias señaladas, cuyos nombres están bajo reserva, se han negado a demoler sus obras de ampliación y también le negaron el acceso a Efe a la exclusiva sección de este fraccionamiento, de clase media alta y creado a fines de los años setenta.