El Gobierno de Rusia ha ordenado crear refugios temporales para los dos millones de perros que deambulan por las ciudades que acogerán en verano el Mundial de fútbol, pero los activistas denuncian el asesinato masivo de estos animales en la mayoría de las sedes de la competición.

“Todos los días me llaman para denunciar el asesinato de perros. Se ha destinado mucho dinero para la captura de animales callejeros y la empresa que ha ganado el concurso no esconde su muerte”, dijo Angela Makárova, directora del Fondo para la Defensa de los Animales “Dino”, en la ciudad de Volgogrado.

La antigua Stalingrado, a orillas del río Volga, acogerá el próximo mes de junio cuatro partidos de la fase de grupos del Mundial, y las autoridades locales se han propuesto sacar de las calles a todos los animales sin dueño, supuestamente para evitar que puedan atacar a los aficionados.

“A los animales se les dispara con escopetas de aire comprimido, cargadas con un veneno barato que les provoca terribles sufrimientos antes de la muerte. Los perros tardan media hora en morir, entre dolorosas convulsiones y asfixia”, dice Makárova.

Las denuncias han llegado hasta la Duma del Estado (la cámara baja del Parlamento de Rusia), que pidió al Gobierno medidas para evitar el trato sádico hacia los perros sin hogar, cuya población en las once ciudades sedes se estima en unos dos millones.

El Gobierno respondió con una petición a las administraciones locales, a las que exigió “abstenerse de medidas que puedan ser calificadas como maltrato de los animales y provocar una reacción negativa de la sociedad”, según el boletín del Parlamento.

Las autoridades federales quieren que se creen refugios temporales, pero según los activistas, en algunas regiones “prefieren matar para ahorrar”.